Entre tonos grises | Ruta Sepetys | Maeva | 288 pág | 5/5
Junio 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y está
preparando su ingreso en una escuela de arte. Tiene por delante todo lo que el
verano le puede ofrecer a una chica de su edad. Pero de repente una noche, la
policía secreta soviética entra violentamente en su casa y obliga a su familia
a subir a un camión que los llevará a Siberia con otros refugiados. Junto a su
madre y a su hermano menor, se ven separados de su padre que es destinado a un
campo de concentración. En Siberia, el frío y el hambre son atroces, pero Lina
y su familia consiguen salir adelante gracias al espíritu fuerte y solidario de
su madre, que logra infundirles esperanza. La única vía de escape de Lina es no
dejar nunca de dibujar, habilidad para la que tiene un talento excepcional.
Gracias a este don, Lina decide empezar a pintar para hacer
llegar a su padre los dibujos a través de una infinita cadena de presos, con el
fin de hacerle saber que aún están vivos. Es el inicio de un largo viaje que
Lina y su familia tendrán que superar valiéndose de su increíble fuerza y amor.
¿Pero es suficiente el amor para mantenerlos vivos?


